Observatorio Z. Toma 3

Tercer relato de Observatorio Z. Esta vez del gato Forlán del blog Plagiando a mi álter ego

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Zombie Cat
Foto: IckyDog




Más vale gato en mano que zombi volando 


Era un jueves por la noche cuando yo comía despreocupadamente mi pienso mientras observaba de reojo a mis humanos intentando decidir qué maldad podría hacerles, dado que ese día me había portado demasiado bien.

Ellos veían las noticias en la tele. De repente salieron imágenes de un caos tremendo en la Cibeles. El Consorte pensó que se trataba de la celebración del triunfo del Real Madrid pero la presentadora del informativo aclaró que, aunque bien podría serlo, se trataba en realidad de imágenes en directo de una invasión zombi que estaba teniendo lugar en la capital. Una horda de muertos vivientes bajaba por la Calle de Alcalá con la falda sin almidonar y hecha un andrajo, clamando por su correspondiente ración de cerebros para sobrevivir. En la vida se había visto una manifestación con tanto seguimiento mediático. La imagen se interrumpió repentinamente cuando un zombi saltó sin piedad sobre el cámara y devolvieron la conexión a estudios centrales. La presentadora no corrió con mejor suerte que el cámara porque justo en ese momento irrumpió en escena otro ser zarrapastroso y no dejó títere con cabeza en el estudio. Se dio un banquete de cerebros que ni Asterix y Obelix al final de una aventura.

El consorte comentó que cuando no era una cosa era otra y preguntó a la bruja que tengo por humana qué era lo que le apetecía cenar. La bruja, con una mirada más extraña de la habitual, farfulló algo de que le apetecían cerebros en escabeche. El consorte no tuvo tiempo ni de reaccionar antes de que la bruja le saltara encima y le abriera el cráneo en dos sorbiendo su contenido con una pajita para no ensuciarse los morros ya que, según comentó, una cosa era ser zombi y otra muy distinta perder las normas de etiqueta en la mesa.

Munchkin y yo nos miramos, nos maullamos, y salimos de allí como gatos que lleva el diablo aprovechando que el consorte, con su habitual despiste, no había cerrado convenientemente la puerta. El rellano era un hervidero de zombis buscando su fuente de sustento pero como ya todos estaban infectados no encontraban víctimas propicias. Vi que nos miraban con ojitos golosones, por lo que bajamos las escaleras a todo trapo para comprobar que en la calle la situación era más apocalíptica si cabía. Fuimos corriendo hasta Las Ventas saltando entre coches volcados, cuerpos desmembrados y zombis hambrientos. Intentamos meternos en el Metro pero la estación estaba cerrada por obras de mantenimiento y, cuando nos disponíamos a subir nuevamente las escaleras hacia la calle en busca de un nuevo refugio, nos dimos de hocicos con la bruja, que pese a haberse convertido en una no-muerta, corría que se las pelaba, la condenada.

Nos arrinconó contra la puerta enrejada de acceso a la estación y allí enganchó a Munchkin y sorbió sin piedad su cerebro con la bombilla del mate porque había decidido que era mucho más resistente que una pajita. Para que luego digan que los zombis no piensan en su bienestar.

Cuando hubo dado buena cuenta del cerebro de Munchkin, me miró y supe que aquello sería el fin. No tenía escapatoria y la bruja me miraba como antaño la había visto mirar la tortilla de patatas de su suegra. Me sonrió con unos dientes torcidos y ennegrecidos (ennegrecidos por la transformación; torcidos ya los traía de serie) y, cuando su asquerosa mano flaca ya se disponía a pillarme como para meterme en el transportín y llevarme al veterinario, se le pusieron los ojos en blanco y cayó al suelo cuan larga era (no mucho), lanzando espumarajos por la boca y clavándose en la caída la bombilla del mate en un ojo.

Comprendí entonces que el cerebro de Munchkin había sido demasiado para ella. Una cosa es comer cerebros humanos y, otra muy distinta, cerebros felinos que, al tener más materia gris, terminan causando un empacho mortal de necesidad. La voz (o el gruñido) de lo sucedido se corrió entre los zombis allí presentes, quienes decidieron dejar en paz a los gatos por ser potencialmente mortales.

Y fue así como los gatos nos convertimos en líderes mundiales.

FIN


¡Viva los gatos!

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36 comentarios:

  1. Muchas gracias Forlán por tu relato, dejaré que contestes tu mismo a los comentarios de esta entrada.

    Besitos :)

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    1. De nada!!! Ya se sabe que yo mato por un poco de protagonismo.

      Prrrrrrrr.

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  2. Que original un relato zombie con gatos!! Me encanta el planteamiento! Felicidades :D

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    1. La idea me la dio Mini Fu, que conste.

      Prrrrrrrrr.

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  3. Nooo que cruel has sido Forlán en este relato T_T pobre Munchkin!!!! RIP al pobre literigato =( Pero al menos los gatos gobiernan el mundo *o*

    Saludos al pequeño Mini Fu y a Forlán

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    1. Munchkin no es literigato. Nunca escribe, así que mejor que no se lleve los laureles.

      Prrrrrrrrrr.

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  4. ¡Qué grande el relato de Álter! XD Estaba claro qué gato saldría ganando jaja

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    1. ¿El relato de Álter? Lo he escrito yo solito con mis zarpas.

      Toma bufido: Pffffffff.

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  5. Mixa quiere decir unas palabras tras leer el relato:

    prrrrrrrrr miu miu miuuuuuuuuuu

    Supongo que entre ellos se entenderán :)

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    1. Prrrrrrrr. Marrameowwwww. Miauuuu. Miau miau.

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  6. Que suerte que ha tenido la raza gatuna en esta historia, me ha gustado mucho y me he reído un montón.

    Saludos

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    1. La raza gatuna siempre sale bien parada. Por algo somos los más listos.

      Prrrrrrrr.

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  7. Jajaja, genial como siempre Forlán. Lo que me he podido reir. Muy original :D

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    1. Lo sé, pero no está de mal que me lo recuerden.

      Prrrrrrrrrrr.

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  8. Sabía que los gatos acabarán dominando el mundo... ¡Pero no así! Me ha gustado mucho, es muy original jajaja

    ¡Saludos!

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    1. Gracias!!! Si es que donde hay un gato, hay arte.

      Prrrrrrrr.

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  9. Madre mía los gatos! jajajajaja
    Genial relato, muy divertido!

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  10. Ese Forlan es todo un loquillo, incursionando en nuevos ámbitos con tal de tener más atención lo cual me gusta porque a mi siempre me han gustado las historias de gatos.

    Saludos!!!

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    1. Yo llamo la atención por mis propios méritos pero siempre está bien recibir un poco más.

      Prrrrrrrrr.

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  11. Estaba claro que llegaría el día que te harías con el control del mundo, porque estoy segura que eres tú quien manda sobre todos los gatos, jajaja.
    Muy buen relato!!

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    1. Shhhhh. No destapes mi identidad!!!

      Prrrrrrrr.

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  12. Respuestas
    1. Pues ya sabes. Nada de comer cerebro felino.

      Prrrrrrrrr.

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  13. Jajajaja me parto contigo minino
    Que relato más bueno. Presupongo que el que diseminó el virus de la enfermedad zombie fue... un gato jajaja
    Que listos

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    1. Pues no lo había pensado pero tiene sentido, sí.

      Prrrrrrrrrr.

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  14. Gran relato Forlan!!! :-)
    Se viene pelicula, ya lo intuyo.. hay que llevar al cine esta obra de arte felina...
    besitos!

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    1. Estoy negociando los derechos con Spielberg.

      Prrrrrrr.

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  15. JAJJAJAJA, Forlán se ha quedado bien, os ha sorbido el coco a todos :P
    Muy buen relato, enhorabuena.
    Besos

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    1. A los humanos es fácil sorberos el coco.

      Prrrrrrrrrrr.

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  16. Lo tendré en cuenta cuando de zombis se trate no comerme a mi gato.

    Buen relato bicho,


    Saludos

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    1. Tú a por los humanos. Ese ha sido siempre el plan.

      Prrrrrrr.

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